Puentes de San Petersburgo

Puentes de San Petersburgo

Conocida como la “Venecia del norte”, San Petersburgo es una ciudad con un atractivo diseño compuesto por canales y puentes de distintos estilos. La ciudad está formada por 40 islas divididas por medio de más de 60 canales y unidas por cerca de 500 puentes.

Cada uno de los puentes tiene su particularidad, ya sea por su estilo, su decoración, o su historia. Los puentes de San Petersburgo constituyen uno de los principales encantos de la ciudad y resulta un auténtico placer contemplarlos, ya sea durante un paseo en barco, o bien con los pies en tierra firme.

Durante la noche se lleva a cabo una de las principales atracciones de San Petersburgo en la que se abren todos los puentes levadizos en una maravillosa mezcla de ingeniería, diseño e historia que ofrece un espectáculo sin igual.

Si estáis interesados en hacer el tour nocturno en barco por los puentes levadizos de San Petersburgo, podéis reservarlo a través de la web en este enlace:

Puentes más importantes

San Petersburgo cuenta con cerca de 500 puentes de diferentes formas y tamaños entre los que merece la pena destacar los siguientes:

  • Puente del Banco: Construido entre 1825 y 1826, el puente más estrecho de la ciudad es también uno de los más conocidos. En una mezcla de ingeniería y belleza serena, este puente de suelo de madera está decorado con grandes figuras de leones con alas doradas que sujetan los tensores de hierro del puente entre sus fauces.
  • Puente Azul: Con una anchura de casi 100 metros, este puente fue pintado de color azul para facilitar la vida de los ciudadanos que no sabían leer, ya que, de este modo, no tenían que preocuparse por el nombre del puente. Aún se conservan también los puentes Rojo, Verde y Amarillo.
  • Puente Anichkov: Decorado con cuatro caballos y sus domadores, este puente de tres arcos es uno de los favoritos de los habitantes de San Petersburgo a pesar de tratarse de una reconstrucción.
  • Puente de la Trinidad: Construido en 1903 con un atractivo estilo Art Nouveau, el Puente de la Trinidad es uno de los puentes más largos de la ciudad.
  • Puente del Hermitage: Construido sobre el Canal de Invierno, el puente de granito más antiguo de la ciudad une el Teatro del Hermitage con el Museo Hermitage.

Puente del Palacio: Símbolo de San Petersburgo y una de las principales arterias de la ciudad, este puente de 1.400 toneladas ofrece un impresionante espectáculo durante su apertura.