Palacio de Catalina

Palacio de Catalina

Localizado en la ciudad de Pushkin, a las afueras de San Petersburgo, el Palacio de Catalina es uno de los más imponentes de toda Rusia. Su interior se conserva a la perfección para deslumbrar a sus visitantes con una muestra de lujo, opulencia y belleza sin límite.

Echando la vista atrás

A medida que iba creciendo, la emperatriz Isabel comenzó a pensar que la residencia de su madre era incómoda y no estaba a la moda, por lo que encargó que se agrandaran las instalaciones aportándole un estilo rococó.

Tanto el interior como el exterior se volvieron lujosos a más no poder, llegando a un punto en el palacio se construía y reconstruía con un ritmo frenético para que se encontrara siempre a la última moda.

Tras la II Guerra Mundial, cuando el ejército alemán abandonó Leningrado, destruyó el interior del palacio, dejándolo arrasado como si de un cascarón vacío y roto se tratara. La bella Sala Ámbar es uno de los espacios que salieron peor parados, ya que fue desvalijada por completo y hasta hoy no ha sido posible averiguar el paradero de las piezas robadas.

Conociendo el Palacio de Catalina

El recorrido por el palacio ofrece un viaje en el tiempo a través de la historia de Rusia en el que se recorren las soberbias instalaciones profusamente decoradas siguiendo la moda de la época. Entre las estancias más llamativas se encuentran el lujoso Salón del Trono, un espacio decorado con todo lujo de detalles en la que tenían lugar las celebraciones más importantes, o el impresionante salón de baile, un espacio brillante, lleno de luz y cargado de magia.

El punto cumbre de la visita al palacio es la reproducción de la impresionante Cámara de Ámbar, un lujoso espacio decorado con paneles, muebles y todo tipo de elementos realizados en ámbar, un material que en su momento tenía un precio doce veces mayor que el del oro.

Las habitaciones privadas del emperador, diferentes comedores, despachos y numerosas estancias elegantemente decoradas completan el recorrido por el palacio. Una vez en el exterior, los jardines también componen un auténtico espectáculo, ya que se encuentran decorados con bellas fuentes, pequeños palacetes y zonas ajardinadas.

Cómo llegar hasta el Palacio de Catalina

La mejor forma de llegar hasta el Palacio de Catalina es reservar una excursión desde San Petersburgo. De este modo no tendréis que preocuparos por el transporte y podréis ahorraros las colas de varias horas para comprar las entradas.

Podéis reservar la excursión a través de la web en este enlace:

Si os decantáis por la opción de llegar hasta Pushkin en tren, es importante tener en cuenta que la estación está alejada del palacio, por lo que sería necesario caminar bastante o bien coger un autobús.

Imprescindible

Al igual que el Museo del Hermitage y el Palacio de Peterhof, el espectacular Palacio de Catalina es una de las visitas imprescindibles de San Petersburgo.

Desafortunadamente, debido a su gran belleza e importancia histórica, el palacio recibe infinidad de visitantes durante la mayor parte del año, por lo que suele estar algo masificado y las visitas no son tan agradables como podrían serlo.

Horario

De miércoles a lunes: de 12:00 a 19:45 horas.
Martes: cerrado.

Precio

Adultos: 1.000RUB.
Estudiantes: 350RUB.
Menores de 16 años: entrada gratuita.

Excursión a Pushkin y el Palacio de Catalina 80 €