Metro de San Petersburgo

Metro de San Petersburgo

Si lo comparamos con su vecino de Moscú, el metro de San Petersburgo no es tan extenso ni pomposo, pero es capaz de dejar a otros sistemas subterráneos a la altura del betún tanto por su eficiencia como por su belleza.

Con más de 100 metros de profundidad, el metro de San Petersburgo es el más profundo del mundo.

Un poco de historia

Los planes de construcción del metro de San Petersburgo comenzaron en 1899, pero se vieron notablemente retrasados tras el estallido de la I Guerra Mundial y la Revolución de 1917. Después de tan serios avatares comenzaría la historia del metro unida a la historia de San Petersburgo, ya que las obras se verían interrumpidas con la llegada de la II Guerra Mundial.

Tras la guerra, por fin se vería inaugurada la primera línea de metro en el año 1955. Desde entonces el sistema ha continuado su expansión y actualmente cuenta con 5 líneas compuestas por 69 estaciones.

Horario y frecuencia

El metro de San Petersburgo funciona todos los días de la semana entre las 5:45 y las 0:30 horas. La frecuencia de paso durante las horas punta es de unos 2 o 4 minutos, aunque varía notablemente en función de la línea y el horario.

Tarifas

El precio de un billete sencillo para moverse por toda la ciudad es de 45RUB. El pago se realiza a través de un sistema de tokens (zheton) que se pueden comprar en las taquillas de todas las estaciones.

Si vais a utilizar el metro varias veces podéis adquirir una tarjeta electrónica de recarga, de este modo el precio por trayecto será de 36RUB.

Es difícil (por no decir prácticamente imposible) encontrar cajeros que hablen inglés, por lo que lo más recomendable es indicar con los dedos cuántos tokens queréis comprar. En algunas estaciones también encontraréis máquinas de autoventa.

Líneas

El metro de San Petersburgo cuenta con cinco líneas con una extensión total de 120 kilómetros que se dividen en 69 estaciones.

Las diferentes líneas del metro de San Petersburgo son un libro abierto que narra la historia de San Petersburgo a través de sus instalaciones. La línea 1, inaugurada en 1955, es la más antigua y fue proyectada durante el periodo de Stalin, algo que se ve transmitido en la grandiosidad y triunfalismo de sus estaciones.

La línea 2 fue inaugurada solo 6 años después, pero a través de sus instalaciones se puede sentir este fuerte cambio político e ideológico en el que la funcionalidad se impone frente a la belleza y los elementos decorativos.

El resto de las líneas del metro de San Petersburgo presentan un aspecto más moderno y funcional, aunque también cuentan con algunas estaciones peculiarmente llamativas en las que se abordan temas tan variados como la historia del comunismo, la antigua Grecia, o el mar.